Durante miles de años, desde los tiempos de la antigua Babilonia, los hombres han creído en un dios trino. Este concepto de una triada de deidades es una doctrina universalmente reconocida. Tanto si hablamos de Hinduismo, Taoísmo, Budismo o Cristianismo, todas ellas creen en la trinidad. La doctrina cristiana de la Santa Trinidad afirma que los tres dioses son coeternos. A fin de que el cristianismo pueda continuar apoyando semejante creencia era preciso que demostrase que el Mesías, que en su opinión es el segundo dios de la trinidad, ha existido siempre. Puesto que no era posible que hubiese un tiempo en el que uno de los tres dioses existiese sin los otros dos, sugrió la doctrina de la preexistencia del Salvador.
Yahwéh Todopoderoso había estado llamando y sacando a muchas personas de Babilonia, apartándolas de las falsas enseñanzas babilonias, para traerlas a la fe verdadera. Una gran parte de Su pueblo han salido por la puerta, a pesar de lo cual parece como si se hallasen en un callejón sin salida en lo que se refiere a la doctrina de la preexistencia. El propósito de este estudio es abrir la puerta de la verdad de par en par, revelando la manera correcta de entenderla y la traducción correcta de esos pasajes de las Escrituras, que se usan para apoyar la preexistencia.
El Nuevo Testamento usa varias frases que podrían sugerir que nuestro Salvador existió como un ser que estaba en el cielo antes de su nacimiento terrenal. Entre estas frases se encuentran: "envió a Su Hijo", "le envió al mundo", "no de este mundo", "vino a este mundo" y "descendió del cielo." Examinemos primero "envió a Su Hijo" y "le envió al mundo", puesto que las dos frases aparecen en 1 Juan 4:9, 10: "En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Yahwéh, sino en que él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo en expiación por nuestros pecados." Una lectura superficial nos haría creer que Yahshua se encontraba en el mismo lugar que Yahwéh, en alguna parte, fuera de este mundo y que finalmente Yahwéh le mandó que descendiese a nuestro planeta, cosa que hizo obedientemente.
En Salmos 78:45 dice que Yahwéh envió las moscas a los egipcios antes del éxodo de Israel. ¿Hemos de creer que estas moscas vivieron con anterioridad en el cielo, antes de descender sobre Egipto? Juan 1:6 nos dice que Juan el Bautista también fue "enviado por Yahwéh". No me cabe duda de que nadie pensará que Juan existió con anterioridad y estuvo junto a Yahwéh. Fíjese el lector en que este versículo no dice "enviado por Yahwéh" sino "de Yahwéh". Un estudio de las palabras, sobre cómo se usa "envió", según se nos dice en las Escrituras, revelará cómo Yahwéh envió a muchos mensajeros y profetas terrenales a hacer Su voluntad. Sin embargo, ninguno de ellos existió con anterioridad en el cielo.
Juan 17:18 nos ayuda a entender la frase "me enviaste al mundo." Dice: "Así como tú me enviaste al mundo, también yo los he enviado al mundo." Evidentemente, los discípulos nos vivieron fuera de este mundo antes de que Yahshua les enviase al mundo. Tampoco debemos creer nosotros que Yahshua existió en algún otro mundo antes de ser enviado al mundo por Yahwéh.
La frase "vino al mundo" se usa en 1 Tim. 1:15. "Fiel es esta palabra y digna de toda aceptación: que Yahshua el Mesías vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero." La misma frase se usa en relación con todos los hombres que nacen. Juan 1:9 dice: "Aquel era la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene al mundo." Y nuevamente en 1 Tim. 6:7 dice: "Porque nada trajimos a este mundo y es evidente que nada podremos sacar." Así que cuando dice en Heb. 1:6: "Otra vez, al introducir al primogénito en el mundo dice: adórenle todos los ángeles de Yahwéh" se está refiriendo al nacimiento terrenal del Mesías.
En Juan 8:23 dice: "El (Yahshua) les decía: --vosotros sois de abajo, yo soy de arriba. (no de este mundo)." Esto ciertamente parece hacer alusión a una existencia en otro mundo antes de venir a este. Debemos entender este versículo de la misma manera que entendemos Juan 15:19: "Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo. Pero ya no sois del mundo, sino que yo os elegí del mundo; por eso el mundo os aborrece." Yahshua escogió a sus discípulos de este mundo y, por lo tanto, no eran de este mundo. Yahshua dijo unas palabras muy semejantes en Juan 17:14: "Yo les he dado tu palabra, y el mundo los aborreció; porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo." Yahshua no es de este mundo porque Yahwéh le escogió de este mundo.
A muchas personas les cuesta trabajo entender la frase "descendió del cielo". Los judíos tampoco lo entendieron, como nos dice en Juan 6:42: "Y decían:--¿No es este Yahshua, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo es que ahora dice ' he descendido del cielo'?" No hay duda alguna de que Yahshua estaba enfatizando su origen celestial y paternal, pero en qué sentido lo dijo? Ya hemos visto que la frase "enviado de Yahwéh" no quiere decir necesariamente existir junto a y luego marcharse de al lado de la presencia de Yahwéh. Ni tampoco quiere decir "descendió de" nada semejante. ¿Era Yahshua un espíritu preexistente, que vivía junto a Yahwéh y que se transformó en un embrión y fue colocado en la matriz de Miriam o estaba, de hecho, en el interior de Yahwéh "en sus lomos" por así decirlo, y más adelante se uniría al óvulo de Miriam gracias al poder del Espíritu Santo? Juan 17:8 enseña lo último y dice: "Porque les he dado las palabras que me diste, y ellos las recibieron; y conocieron verdaderamente que provengo de ti, y creyeron que tú me enviaste." La palabra griega "exerchomai" traducida "salió" quiere decir concretamente salir del interior de algo dentro de lo cual estaba. En este caso, Yahshua existió dentro de Yahwéh en el mismo sentido que Leví existió dentro de los "lomos de su padre" antes de nacer (Heb. 7:5-10).
Yahshua también declaró esta verdad en Juan 16:27-30. "Pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado y habéis creído que yo he salido de la presencia de Yahwéh. Yo salí de la presencia del Padre y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo y voy al Padre. Le dijeron sus discípulos: --He aquí, ahora hablas claramente y no hablas en ninguna figura. Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitamos que nadie te pregunte. En esto creemos que has salido de Yahwéh." Yahshua no podía proceder de al lado de Yahwéh y de su interior al mismo tiempo. Solo una de estas dos ideas puede ser cierta.
Un versículo que corre parejas con la frase "descendió del cielo" es el que se encuentra en Juan 6:62: "¿Y si vierais al Hijo del Hombre subir a donde estaba primero?" No se está poniendo en duda el origen de Yahshua. Aquellos que niegan la doctrina de la preexistencia no debieran rechazar el origen celestial de Yahshua o el hecho de que su Padre fuese Yahwéh. Yahshua estuvo, con anterioridad, en el cielo. Existió, por así decirlo, en los lomos de su Padre Yahwéh hasta que llegó el momento exacto de nacimiento terrenal. Mediante el poder milagroso del Espíritu Santo de Yahwéh pudo fertilizar el óvulo de Miriam con la semilla que se hallaba en El. La creencia de que Yahshua era un ser espiritual miniaturizado y colocado directamente en la matriz de Miriam sin unirse con su óvulo no es bíblica. Si eso fuese cierto, Miriam no sería más que una sustituta y Yahshua no pertenecería a la línea de sangre de David.
Sin duda alguna, Juan 1:15 sugiere su preexistencia, tal y como leemos en la Reina Valera Actualizada "Juan dio testimonio de él y proclamó diciendo: 'Este es aquel de quien dije: El que viene después de mí ha llegado a ser antes de mí, porque era primero que yo.'" Para empezar, la idea de la preferencia no se encuentra en el griego. La palabra traducida como "preferencia" es el término griego "ginomai". De las 678 veces que se usa en el Nuevo Testamento, se tradujo en tres ocasiones como "preferencia", una vez en este caso y en los versículos 27 y 30, donde se repite el mismo versículo. Se debería traducir esta palabra como "llegar a ser"; "el que viene después de mi ha llegado a ser antes de mi." En cuanto a la última parte del versículo, la palabra "antes" viene del término griego "protos". De las 105 veces que se usa esta palabra, nunca se ha traducido con anterioridad como "antes". La interpretación más corriente es "primero", sin embargo, basándose en el contexto, debería traducirse como dice la Diglota Enfática: "porque es mi Superior." "Protos" ha sido traducido como "principal" en nueve ocasiones en el Nuevo Testamento.
Un versículo favorito acerca de la idea de la preexistencia es el que se encuentra en Juan 17:24 y dice: "Padre, quiero que donde yo esté, también estén conmigo aquellos que me has dado, para que vean mi gloria que me has dado, porque me has amado desde antes de la fundación del mundo." Parece ser que existía una relación de amor entre el Padre y el Hijo desde antes de la creación del mundo. Pero el entender de este modo este versículo suscita complicaciones para entender lo que dice en Efe. 1:3, 4 donde Pablo dice: "Bendito el Poderoso y Padre de nuestro Señor Yahshua el Mesías, quien nos ha bendecido en El con toda bendición espiritual en los lugares celestiales. Asimismo, nos escogió en él desde antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él." Siguiendo la misma línea de pensamiento que en Juan 17:24 podríamos creer que todos los creyentes fueron escogidos allá en aquellos días, como si hubiesen preexistido, antes de que fuese creada la tierra. Estos dos versículos tienen que ver con el plan predeterminado de Yahwéh y no con seres preexistentes. 1 Ped. 1:20 dice: "El, a la verdad fue destinado desde antes de la fundación del mundo, pero ha sido manifestado en los últimos tiempos por causa de vosotros." ¿Por qué no fue Yahshua preexistente y se manifestó en los tiempos del Antiguo Testamento? Porque en aquellos tiempos no existía, a excepción de existir en los planes predeterminados de Yahwéh. Hay otras referencias, como Apoc. 13:8 y 17:8 que revelan también el plan de Yahwéh.
Una de las versículos que con más frecuencia se usan como evidencia en relación con la doctrina de la preexistencia se encuentra en Juan 17:5: "Ahora, pues, Padre, glorifícame tú en tu misma presencia, con la gloria que yo tenía en tu presencia antes de que existiera el mundo." La traducción, en inglés, de la KJV hace de esta prueba algo muy convincente. Por desgracia, también se ha traducido de una manera cuestionable. ¿Fue Yahshua un ser glorificado antes de que se crease la tierra? Si eso es cierto, en el versículo 5 está pidiendo que le sea devuelta su gloria. En ese caso ¿qué gloria es la que ya tiene según los versículos 22 al 24? según los cuales: "Yo les he dado la gloria que tú me has dado, para que sean una cosa, así como también nosotros somos una cosa. Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente unidos, para que el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado, como también a mí me has amado." Juan 17 es una larga oración. ¿Cómo puede Yahshua pedir la gloria que Yahwéh ya le había dado? Aquí es donde aparece nuestro primer error en la traducción. La palabra "tenía" es el tiempo imperfecto de la palabra griega "eco." La siguiente definición del imperfecto se da en Sintaxis y Sinon. del Testamento griego, pág. 87; "El tiempo imperfecto denota una acción incompleta, que se está realizando, pero que todavía no ha llegado a su pleno desarrollo. Implica que estaba sucediendo una cosa determinada en un momento concreto, pero excluye la afirmación de que se hubiese completado la acción." En otras palabras, Yahshua estaba en proceso de ser glorificado. En lugar de decir: "la gloria que tenía," debería decir, "la gloria que estoy teniendo." Yahshua estaba siendo glorificado y su gloria se estaba manifestando durante su ministerio terrenal (Juan. 1:14; 2:11; 11:4; 13:31; Heb. 2:9), asi que estaba "teniendo gloria".
Es entonces cuando se podría preguntar, ¿cómo pudo Yahshua recibir gloria antes de que el mundo existiese? Esto nos sitúa ante el segundo error de traducción. La palabra "estaba" es el presente de infinitivo de la palabra griega "eimi." La traducción más corriente del tiempo es "ser". Así es como aparece en la Traducción Interlinear del Reino de las Escrituras en griego y de la Emphatic Diglott. Juan 17:5 debiera decir: "Y ahora, Padre, glorifícame en ti mismo con la gloria que estoy recibiendo contigo antes del mundo venidero (o que ha de venir)." Yahshua estaba experimentando la gloria en el momento de su oración y quería experimentar la gloria estando al lado de su Padre, antes de la creación del nuevo cielo y de la nueva tierra.
Juan 6:46 afirma que Yahshua vio a su Padre Yahwéh. Dice: "No es que alguien haya visto al Padre, sino que aquel que proviene de Yahwéh, éste ha visto al Padre." ¿Significa esto que Yahshua vio físicamente a Yahwéh con sus propios ojos o se puede entender de una manera diferente? Yahshua dijo las siguientes palabras a dos discípulos, Tomás y Felipe en Juan 14:7-9: "Si me habéis conocido a mi, también conoceréis a mi Padre y desde ahora le conocéis y le habéis visto. Le dijo Felipe: --Señor, muéstranos el Padre y nos basta. Yahshua le dijo: --Tanto tiempo he estado con vosotros, Felipe ¿y no me has conocido? ¿Cómo pues, dices tú 'muéstranos el Padre'?"
Los discípulos vieron al Padre Yahwéh porque vieron a Yahshua, que es uno con Yahwéh (no una unidad de ser, sino una unidad de carácter, de voluntad, del Espíritu). No tenían mas que mirar a Yahshua y ver su carácter para que les fuese dicho "el que me ha visto, ha visto al Padre." Yahshua no tenía mas que mirarse a sí mismo, a su personalidad, su determinación de hacer la voluntad de Yahwéh, etc. etc. para ver al Padre en sí mismo. Los discípulos no tenían que haber existido con anterioridad para ver al Padre y tampoco Yahshua.
La palabra griega traducida por "ver" en Juan 6:46 es la nº 3708 de la Concordancia Strong y quiere decir: "discernir (física o mentalmente)." En ninguno de los dos casos se trataba de ver físicamente al Padre, sino de tener una percepción mental de Su personalidad, que era lo que veían.
Se han usado varios nombres y títulos en referencia con el ser que habló a los hombres del Antiguo Testamento. Entre ellos están como portavoces: Dabar y Metatrón. Hemos de creer que todas estas son referencias a un Hijo de Yahwéh preexistente. Como es natural, esto no es más que una suposición porque las Escrituras solo identifican a estos seres como "el Angel de Yahwéh". Si el Angel de Yahwéh era Yahshua, entonces preexistió como ángel, cosa que sería contradictorio a lo que dice en Heb. 1:1,2,5,7,8,13. Heb. 1:1,2 que implican que el Hijo no habló "en tiempos pasados a los padres." Los versículos restantes implican que ninguno de los ángeles fueron exaltados como lo fue Yahshua. Los versículos 7 y 8 hacen una clara distinción entre Yahshua y los ángeles; los ángeles fueron creados como espíritus ministradores, pero el Hijo fue hecho Rey del Reino de Yahwéh. Es interesante fijarse en todas las diferentes ideas, respecto a bajo qué forma tuvo Yahshua preexistencia en tiempos pasados. ¡Los que defienden la idea de la preexistencia tienen problemas a la hora de decidir entre el Angel de Yahwéh, el Capitán de los Ejércitos, un segundo Yahwéh, Miguel, Melquisedek y hasta el Padre celestial mismo!
¿Qué se puede decir acerca del relato de Daniel sobre el hecho de ver "al Hijo de Yahwéh" en Dan. 3:25 donde se nos dice: "El respondió: --He aquí, yo veo a cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego, y no sufren ningún daño. Y el aspecto del cuarto es semejante a un hijo de los dioses." La Versión Revisada, en inglés, traduce con pleno derecho en hebreo "hijo de los dioses." El artículo "de" no es hebreo. Se trataba de un ángel enviado por Yahwéh, como revela el versículo 28. ¿Qué conocimiento poseería este rey pagano de la "forma" que podía tener el Hijo de Yahwéh incluso aunque hubiera existido con anterioridad? Según la manera de pensar del rey solo podría tratarse de la forma de un ser divino.
Prov. 8:22-36 se ha usado con bastante frecuencia para demostrar la preexistencia. No tenemos mas que leer los versículos 1 al 12 para darnos cuenta de que en los versículos 22 al 32 no está hablando un Hijo preexistente. Las Escrituras afirman que quien habla es la sabiduría. La gloriosa sabiduría de Yahwéh, que poseía antes de crear todas las cosas aparece personificada en estos versículos. Fíjese el lector, además, que la sabiduría se personifica en forma femenina, no masculina. Prov. 8:1 dice: "¿Acaso no llama la sabiduría y alza su voz el entendimiento? y Prov. 9:1 dice: "La sabiduría edifica su casa, labra sus siete columnas." Si Yahshua tuvo una existencia anterior como epítome de la sabiduría, ¿por qué Apoc. 5:12 dice que es digno de recibir sabiduría? No hay duda de que un ser preexistente y omnisciente ya no necesitaría más sabiduría.
1 Cor. 1:30 dice: "Por él estáis vosotros en el Mesías Yahshua, a quién Yahwéh hizo para nosotros sabiduría, justificación, santificación y redención." Este versículo afirma que Yahshua se "hizo para nosotros sabiduría". No dice que existiese como sabiduría en el pasado. Salmos 104:24 dice: "¡Cuán numerosas son tus obras, oh Yahwéh! A todas las hiciste con sabiduría; la tierra está llena de tus criaturas." Fue como si un obrero hubiera estado a Su lado.
Con frecuencia se usan dos pasajes de las Escrituras para demostrar que Yahshua fue el primer acto de la creación de Yahwéh. Se dice que todo lo demás fue creado por o con la ayuda de Yahshua. Esos pasajes son Col. 1:15 y Apoc. 3:14. Leamos primeramente lo que dice Col. 1:15: "El es la imagen del Elohim invisible, el primogénito de toda la creación." ¿Qué significa la segunda parte de este versículo? ¿Incluye "toda la creación" a los ángeles que se regocijaron por ella?
Para entender este versículo, lo primero que hay que entender es que Yahwéh se halla en proceso de crear un mundo nuevo; "el mundo venidero" como dice Heb. 2:5. Isa. 65:17, 18 habla acerca de "cielos nuevos y tierra nueva". Los que habrán de gobernar en la tierra nueva serán aquellos que resucitarán por haber "nacido de lo alto" (Juan 3:7). Salmos 102:18-20 lo dice muy claramente: "Sea escrito esto para la generación venidera, y un pueblo que será creado alabará a Yahwéh. Porque miró desde lo alto de su santuario, Yahwéh miró desde los cielos a la tierra, para oír el gemido de los presos, para librar a los sentenciados a muerte." Estas personas serán creadas o nacerán durante la resurrección.
Para aclararlo aún más, leamos lo siguiente en Salmos 104:29, 30: "Escondes tu rostro, y se desvanecen; les quitas el aliento, y dejan de ser. Así vuelven a ser polvo. Envías tu hálito y son creados; y renuevas la superficie de la tierra." Yahwéh resucitará a los muertos mediante el poder de Su Santo Espíritu. Se dice de los que resucitarán que son creados.
La primera persona en ser creada o nacida de nuevo de lo alto fue Yahshua. Por lo tanto, se habla de él como "del primogénito." Como durante la resurrección habrá muchos que habrán nacido de nuevo, él es "el primogénito de toda creación (en resucitar)." Col. 1:18 lo explica más detalladamente diciéndonos que Yahshua es el primogénito de entre los muertos, cosa que sucede durante la resurrección. También se dice acerca de Yahshua que es "el principio" (Col. 1:18) Es el mismo término que se usa en Apoc. 3:14 donde dice: "Escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: El Amen, el testigo fiel y verdadero, el origen de la creación de Yahwéh, dice estas cosas." ¿Se refiere este principio al tiempo antes de que fuesen creados los ángeles o se refiere a la nueva creación? Algunos argumentarían que la palabra "nueva" no está en el texto. Sin embargo, Yahwéh nos ha mostrado que no siempre usa la palabra "nueva" para describir esta nueva creación. Veamos lo que dice en Isa. 65:17, 18: "Porque he aquí yo creo cielos nuevos y tierra nueva. No habrá más memoria de las cosas primeras, ni vendrán más al pensamiento. Mas bien, gozaos y alegraos para siempre en las cosas que yo he creado. Porque he aquí que yo he creado a Jerusalén para alegría, y a su pueblo para gozo." Como es natural está hablando acerca de la Nueva Jerusalén, pero a pesar de ello la palabra "Nueva" no la usa Yahwéh.
Continuando en Colosenses con el versículo 17 leemos: "El antecede a todas las cosas y en él todas las cosas subsisten." Como resultado de esta traducción, se nos da a entender que Yahshua existió antes de todas las cosas, incluyendo los ángeles. La misma frase en griego "antes de todas las cosas" se encuentra en San. 5:12 y en 1 Ped. 4:8. Ambos textos dicen "por encima de todas las cosas." Eso se debe a que la palabra griega "pro" traducida "antes" también tiene el significado de superioridad o preeminencia. Si tenemos en cuenta que Col. 1:15-18 proclama la preeminencia de Yahshua en todas las cosas (v. 18) el traducir el versículo 17 como "por encima de todas las cosas" encaja con el contexto.
Se dice que la frase "según la carne" en Rom. 1:3 demuestra la preexistencia de Yahshua. Dice: "Acerca de Su Hijo Yahshua el Mesías, quien según la carne, era de la descendencia de David." Según estas palabras se entiende que Yahshua existió como un ser espiritual antes de que naciese según la carne, porque ¿cuál sería el motivo de que Pablo lo dijese de no ser así? La simple razón es que Yahshua no tenía un padre terrenal y, por lo tanto, se cuestionaría si era verdadera carne y sangre de la simiente de David. Pablo añade "según la carne" por el mismo motivo que añade "de la descendencia de David". A pesar de que Yahshua no tuvo un padre de carne y hueso, sigue siendo carne a través de Miriam. No es un ser espiritual ni un ángel que apareció en la carne, como lo hicieron los que se le aparecieron a Abraham en Gén. 18:2; 19:1.
Ahora llegamos al pasaje más difícil de entender de las Escrituras. La clave para entenderlo tiene que ver con la postura que adopte usted respecto a la doctrina de la preexistencia en su totalidad. Si rechaza usted lo que se ha escrito hasta llegar a este punto y continua aferrándose a su creencia en la preexistencia, posiblemente no pueda entender tampoco este último pasaje. Aquellos que no se empeñen en una idea preconcebida encontrarán mucho más fácil captar su significado. El pasaje en cuestión es Fil. 2:5-9 que dice lo siguiente: "Haya en vosotros esta manera de pensar, que hubo también en el Mesías Yahshua: existiendo en forma de Yahwéh, él no consideró el ser igual a Yahwéh como algo a que aferrarse; sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres y hallándose en condición de hombre, se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte y ¡muerte de cruz! Por lo cual también Yahwéh lo exaltó hasta lo sumo y le otorgó el nombre que es sobre todo nombre." (Versión reina Valera Actualizada).
Para empezar, ¿qué quiere decir el versículo 5? ¿Significa que nosotros deberíamos tener la misma mente que Yahshua el Mesías antes o después de su nacimiento terrenal? Pablo le dice a los filipenses que deben tener la misma mente que el Mesías Yahshua. Si Yahshua existió con anterioridad, no hay duda de que no tuvo el nombre de Yahshua el Mesías. El nombre solo se puede aplicar al Yahshua histórico, no al ser que se supone que existió con anterioridad como "la Palabra" (o Verbo) Yahshua no se convirtió oficialmente en "el Ungido" o el "Mesías" hasta que no fue bautizado por el Espíritu Santo (Hechos 10:38).
Siendo niño, Yahshua "crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Yahwéh estaba sobre él." (Luc. 2:40). Yahshua sabía ya entonces quién era, sabía quién era su Padre (Luc. 2:49) y sabía lo que tenía que hacer. Para cuando fue bautizado, estaba tan lleno de sabiduría, conocimiento, Espíritu y poder que Pablo dice que tenía "la forma (semejanza) de Elohim." Sin embargo, Yahshua no permitió que ese poder ni esa sabiduría le corrompiesen. Ni se consideró, en aquellos momentos, igual a Yahwéh. Sabía que el Padre era superior a él (Juan 10:29; 13:16; 14:28). La Reina Valera Actualizada y muchas otras versiones traducen correctamente Fil. 2:6 como sigue: "Existiendo en forma de [Elohim], él no consideró el ser igual a [Yahwéh] como algo a qué aferrarse."
Yahshua no se despojó de ningún poder ni gloria preexistentes. Sencillamente se humilló a sí mismo y no tuvo en cuenta su propia reputación, aunque sus conocimientos y su poder eran superiores a los de sus contemporáneos. En lugar de glorificarse y esperar que otros le sirviesen, optó por convertirse en siervo. Se hizo como la mayoría de los hombres, corriente y modesto, en comparación con los que eran poderosos, desde el punto de vista político y de los famosos.
Además de no exaltarse ante los ojos de los hombres, se humilló a sí mismo haciéndose obediente y Yahwéh le exaltó por encima de todos. Una futura exaltación será la exaltación de todos los verdaderos creyentes si también ellos se humillan a sí mismos, como lo hizo Yahshua.
Este estudio no ha hecho más que tocar unos pocos de los aspectos de la doctrina de la preexistencia. Para obtener información adicional, vean por favor el estudio titulado "Yahshua el Mesías no es Yahwéh Todopoderoso." Ese estudio explicará muchos otros versículos que se usan para apoyar la preexistencia. Entre los versículos acerca de los que hablaremos están: Gén. 1:26; 19:24; Salmos 110:5; Zac. 12:10; Miq. 5:2; Juan. 1:1,10; 8:58; 12:37-41; Hechos 20:28; 1 Cor. 8:6; 10:4; Efe. 3:9; Col. 1:16; 1 Tim. 3:16; y Heb. 1:2. El estudio explica además términos como Elohim y echad.